Sábado , 29 noviembre 2014
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El colegio San Pablo abre una sede en Maschwitz


El colegio San Pablo abre una sede en MaschwitzEl tradicional colegio San Pablo, de la Recoleta, abrirá el año próximo una filial en Maschwitz, a minutos de Nordelta y Villa Nueva. Contará en una primera etapa con jardín de infantes y primaria hasta tercer grado, pero tienen el objetivo de completar todos los niveles, hasta secundaria. Ya están haciendo las entrevistas con familias interesadas.

El colegio San Pablo se define como “un colegio laico con orientación católica, en el sentido de que no pertenece ni a una orden o congregación religiosa ni a una parroquia, sino que depende de una sociedad civil sin fines de lucro, la Sociedad Argentina de Cultura, fundada en 1947 por el padre Luis Etcheverry Boneo, para favorecer el apostolado en el campo de la cultura, formando cristianos con vocación de excelencia al servicio de la comunidad”.

Dentro del universo de los colegios católicos, es una institución tradicional, que cumple 60 años, y tiene su sede en Pacheco de Melo 2300, frente a la plaza Las Heras. En la Capital es un colegio de varones, aquí será de varones y mujeres, con jardín de infantes mixto y primaria y secundaria probablemente con aulas separadas.

“En la nueva sede mantendremos la misma esencia, los mismos objetivos que nos rigen”, dijo el rector del colegio, el padre Francisco Morad. El sacerdote explica que la vocación de abrir este nuevo colegio tiene que ver con la expansión de la idea de familia, de formación católica que prima en la institución, y que, disponiendo de los recursos, se sintieron impulsados a concretar este paso. “Es nuestra vocación, y estábamos en condiciones de hacerlo; creemos que es nuestro deber, que tenemos que devolver con obras lo que recibimos, lo que nos han transmitido”, agrega.

“Igualmente hace 45 años que estamos en la zona –agrega el padre Morad-, porque tenemos allá nuestro campo de deportes donde los chicos van 4 o 5 veces por semana. Y donde los sábados hacen campeonatos y días de deportes: los salen a la mañana temprano del colegio y pasan allí la jornada”.

Ese predio de 7 hectáreas que el San Pablo tiene en Maschwitz está pegado a Villa Nueva, enfrente al barrio San Marcos, separados sólo por un arroyo. Para hacer más accesible le lugar, arrancarían con un puente peatonal que cruce el cauce de agua. Para más adelante están conversando con la provincia de Buenos Aires para hacer un puente vehicular que cruce el arroyo, uniendo el colegio con la Avenida de Todos los Santos.

En algún momento, dentro del San Pablo se discutió la posibilidad de vender ese predio y comprar otro en Nuevo Delta. Pero la ubicación actual los coloca justo en medio de Nordelta y Villa Nueva, por un lado, y Puerto del Lago (Nordelta II) y El Cantón, por el otro. Apuntan a recibir chicos de ambas comunidades.

La historia del San Pablo arranca con la Sociedad Argentina de Cultura (SAC), fundada por el padre Etcheverry Boneo. De allí pasó a fundar el Colegio en 1953. En un principio funcionaba en la casona que está junto al Lenguas Vivas, sobre Carlos Pellegrini. Luego se mudaron a Vicente López y Montevideo. Para en 1984 ocupar el edificio de Pacheco de Melo, frente a la plaza. Una cruz monumental identifica el ingreso a la escuela.

“En Maschwitz, Villa Nueva, Nordelta hay muchos exalumnos y gente de la zona con familias que hace rato nos están planteando cuándo abriríamos un colegio allí –añade el padre Morad-. Tenemos los docentes, y empezamos a trabajar en el proyecto”.

El nuevo San Pablo abrirá sus puertas con el curso electivo de 2014. Contará con jardín de infantes completo y primaria hasta tercer grado. “Buscamos formar una comunidad educativa sólida, y para eso hay que trabajar paulatinamente –señalan en el colegio-. Habrá sinergia con la sede de Recoleta, pero hay que ir construyendo de a poco el grupo de familias; eso para nosotros es clave”.

El proyecto del edificio diseñado por el arquitecto Agustín Bianchi, todo en una planta, apunta a ese criterio de crecimiento modular. Ahora están construyendo una superficie de 1.000 metros cuadrados cubiertos, que dará cabida al jardín y el comienzo de la primaria. “Luego, paulatinamente, en los veranos, iremos añadiendo el resto, a razón de 250 m2 por año, hasta llegar a los 4.500 metros previstos”, señalan. El predio ya tiene el campo deportivo, claro, que es el que usa (y seguirán usando, ahora en forma compartida) los chicos del San Pablo del centro.

En el San Pablo aseguran que “el fin primordial de este colegio es lograr que sus alumnos adquieran una visión cristiana del mundo y por ella entiende: un conocimiento objetivo e integral de la realidad total: natural y sobrenatural; una valoración de esa realidad; y una consecuente toma de posición vital que configure una auténtica personalidad cristiana”

Añaden que “sabiendo que la tarea de educar es un derecho y un deber inalienable de los padres, el colegio no pretende sustituirlos, sino ofrecerles un servicio de orientación y complementación en aquellos aspectos en que los padres, por si solos, no pueden completar su función, ya que la misma hoy en día requiere dedicación completa y conocimientos específicamente profesionales. Importa mucho entonces, la buena sintonía entre la familia y el colegio y el apoyo recíproco”.

Puestos a definir al colegio dentro del universo educativo, se puede decir que las hermanas mujeres de los varones del San Pablo suelen ir al Jesús María, el Mallinckrodt o el Echeverry Boneo. En la zona, en lo que hace a tipo de formación y aranceles, están en el grupo que forman el Santa Teresa, Los Robles, Los Molinos y el Buen Ayre, aunque cabe aclarar que si bien el San Pablo es un colegio de raíz tradicional católica, no es del Opus Dei como los dos últimos.

El tema de la relación entre chicos y chicas en el colegio es un punto importante. El San Pablo de la Recoleta es un colegio de varones. En la provincia de Buenos Aires eso no es viable, y el colegio será mixto. Pero están trabajando sobre el tema. El jardín de infantes tendrá varones y mujeres en el mismo aula. Y la primaria arrancará así también, por una cuestión de cantidad de alumnos. Pero en un futuro podrían separar los cursos en masculinos y femeninos, dentro del mismo colegio.

El nuevo San Pablo ya tiene 40 chicos anotados en lista de espera para cuando se abra la inscripción. Piensan arrancar con 150 alumnos. El mes próximo harán reuniones informativas para las familias interesadas. El lunes 24 de junio a las 20 horas habrá una en el centro, en la sede del Colegio porteño. Y el jueves 27 de junio, otra, en la sede de Maschwitz. Se puede solicitar información a través del mail nuevasede@csanpablo.com.ar.

Materias y contenidos

El San Pablo es un colegio de doble escolaridad. Además de las materias oficiales, el colegio proporciona a los alumnos “algunas materias internas o propias, que completan la formación personal, tales como una enseñanza de la religión adecuada a los distintos ciclos; una mayor dosis de filosofía que permita desarrollar más plenamente la mente, como el instrumento principal de aprendizaje que el alumno tiene a su disposición; inglés como principal idioma extranjero y francés en una proporción menor; e informática de acuerdo al grado de desarrollo que en cada momento vaya teniendo la misma, en sus aplicaciones básicas y en aquellas específicamente didácticas”, dicen. “En la medida de los recursos disponibles, el colegio busca proporcionar a sus alumnos la posibilidad de actividades extracurriculares que permitan complementar la educación formal que reciben en el colegio, y que les posibilite desarrollar aptitudes diferentes y una mejor relación con sus semejantes (deportivas, artísticas, culturales, sociales, religiosas, etc.). Consciente que la formación de una persona no es una tarea en serie, sino producto de una labor artesanal, el Colegio San Pablo tiene una sola división por curso, de unos 30 alumnos cada uno, a fin de poder dar una educación personalizada, capaz de armonizar el desarrollo de las capacidades personales del alumno con la transmisión de los logros de la cultura humana”, añaden.

El padre Etcheverry Boneo, en camino a ser santo

El fundador del colegio San Pablo, el padre Luis María Etcheverry Boneo, está en proceso de beatificación. Nació en Buenos Aires el 18 de septiembre de 1917, y murió en Madrid, de camino a Roma, en 1971. Su preocupación por la educación fue una constante: fundó Colegios Universitarios, los Colegios San Pablo, la agrupación "Misión" y fue director de los Cursos de Cultura Católica desde los cuales impulsó la creación de la Universidad Católica Argentina, de la cual fue su primer Secretario General. En 1997 se inició su Proceso de beatificación, que actualmente continúa en Roma: ya analizaron sus escritos y se recaban testimonios sobre su vida y obra.

Grupo Misionero San Pablo

En julio de 2002, el padre Francisco Morad, rector del colegio San Pablo, convocó y llevo a cabo junto a un grupo de alumnos la primer misión del Grupo Misionero San Pablo a los poblados rurales de Canal Melero y Taco Atun, a unos 30 kilómetros de la ciudad santiagueña de Añatuya. Desde entonces, el Grupo realizó de manera ininterrumpida al menos dos misiones anuales en poblados de esa diócesis en donde alumnos, exalumnos, sacerdotes y familias del colegio “se unen en la tarea de acercar a Cristo a quienes más lo necesitan”, como definen.

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